La banca en México ha destinado cerca de 8,000 millones de pesos en inversión social desde 2020, con un alcance estimado de 18 millones de personas, de acuerdo con Sofía Ize Ludlow, directora de Fundación BBVA México.
Durante el panel "Fundaciones de la banca", realizado en la Convención Bancaria 2026, Ize Ludlow explicó que este esfuerzo responde a una estrategia sectorial enfocada en ampliar la movilidad social y reducir brechas estructurales.
En el encuentro también participaron Ricardo Bucio, presidente del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), y Carlos Labarthe Costas, fundador y presidente de Banco Compartamos, bajo la moderación de Marcela Orvañanos, fundadora de Quálitas of Life Foundation y Procura AC.
Ize Ludlow señaló que las fundaciones bancarias comparten un objetivo común: generar condiciones para la movilidad social en México. Explicó que los programas del sector se concentran en:
“La movilidad social es el propósito central de las fundaciones bancarias. A partir de ahí definimos nuestras inversiones y programas”, indicó Ludlow. Añadió que el impacto no solo se mide en personas atendidas, sino en la transformación de sus entornos familiares y comunitarios.
Desde 2020, las fundaciones bancarias han invertido cerca de 8,000 millones de pesos y han alcanzado a 18 millones de personas con acciones enfocadas en movilidad social y desarrollo comunitario", dijo Ludlow, directora de Fundación BBVA México.
En su intervención, Ize Ludlow destacó que las fundaciones del sector han fortalecido su capacidad de coordinación, particularmente en contextos de emergencia como desastres naturales o crisis sanitarias.
El sector financiero, a través de sus fundaciones, suele ser de los primeros en activar mecanismos de apoyo. No solo abrimos canales de donación, también aportamos capital y acompañamos los procesos de reconstrucción", explicó Ludlow.
Detalló que esta intervención se mantiene en el tiempo, más allá de la atención inmediata, e incluye acciones en infraestructura social y reconstrucción del tejido comunitario.
Por su parte, Marcela Orvañanos subrayó que la colaboración entre sector privado, gobierno y sociedad civil es indispensable para atender los retos actuales.
Cerrar brechas sociales no es solo un desafío social, es una condición para el desarrollo económico sostenible del país", afirmó Orvañanos.
Ize Ludlow indicó que las fundaciones bancarias han trabajado con alrededor de 1,700 organizaciones de la sociedad civil, no solo mediante financiamiento, sino con acompañamiento institucional. "Más allá de los recursos, buscamos fortalecer su estructura, su gobernanza y su capacidad de rendición de cuentas", explicó la directora de la Fundación BBVA México.
En este sentido, Ricardo Bucio señaló que la profesionalización de las organizaciones sociales es un elemento clave para escalar el impacto.
"El fortalecimiento institucional permite que las organizaciones de la sociedad civil se conviertan en actores estratégicos, capaces de implementar soluciones con mayor alcance y sostenibilidad", indicó Bucio.
La filantropía gana profundidad cuando fortalece capacidades, mejora la rendición de cuentas y convierte a las organizaciones sociales en socios estratégicos de soluciones más escalables", Ricardo Bucio, presidente del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi).
Durante el panel, Ize Ludlow también destacó que las fundaciones del sector están incorporando herramientas de innovación para ampliar su alcance. "Estamos trabajando en inclusión digital, educación en línea, uso de datos y acceso a servicios financieros como parte de nuestras estrategias de impacto", dijo.
Bucio añadió que uno de los retos pendientes es mejorar la medición y reporte de resultados en el ecosistema social, lo que permitiría generar mayor transparencia y confianza.
Los participantes coincidieron en que la filantropía está evolucionando hacia un modelo de inversión social que busca impacto sistémico. Esto implica no solo atender necesidades inmediatas, sino fortalecer capacidades, generar alianzas y desarrollar soluciones escalables.
Labarthe Costas destacó la relevancia de la inclusión financiera como un factor clave para ampliar oportunidades económicas. "La inclusión financiera es una herramienta fundamental para reducir desigualdades y generar desarrollo en comunidades con menor acceso a servicios", concluyó.

