Donald Trum tendría planes de terminar con el gobierno de Díaz-Canell en Cuba.Donald Trum tendría planes de terminar con el gobierno de Díaz-Canell en Cuba.

¿Trump ahora intentará invadir Cuba? Este es su plan para convertir a EU en el ‘patrón’ de la isla

2026/03/13 17:16
Lectura de 7 min
Si tienes comentarios o inquietudes sobre este contenido, comunícate con nosotros mediante [email protected]

El presidente Donald Trump vio su captura del venezolano Nicolás Maduro como una operación rápida y limpia que no podría haber salido mejor. Al otro lado del mundo, en Irán, lo que esperaba que fuera otra campaña rápida se ha convertido en algo mucho más complicado

Cerca de casa, un tercer país está en el punto de mira de Trump: Cuba. Y aunque el país pueda temer una invasión militar, los últimos indicios sugieren que Trump está considerando una tercera vía.

Trump, quien derrocó a Maduro en una operación en enero que duró apenas unas horas, ha mantenido a los mercados y a sus aliados en vilo sobre los próximos pasos en sus planes de cambio de régimen para la isla ubicada a 90 millas de la costa de Florida, cuyos líderes comunistas se han resistido a la presión estadounidense durante décadas.

Según fuentes cercanas al asunto, Trump sí tiene un plan con Cuba. Pretende utilizar la presión económica estadounidense para que la isla se vuelva financieramente dependiente de Washington. De esta forma, Estados Unidos ocuparía el lugar de su antiguo rival, la Unión Soviética, que mantuvo a flote a Cuba antes de su colapso en 1991.

“Cuba va a caer muy pronto”, dijo Trump a CNN la semana pasada. “Cuba está lista, después de 50 años”.

Ante la creciente presión, el gobierno de La Habana prometió liberar a decenas de prisioneros el jueves por la noche. Asimismo, anunció que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ofrecería una rueda de prensa la madrugada del viernes.

En Washington han circulado especulaciones sobre un posible derrocamiento militar del régimen comunista cubano, a medida que han continuado los ataques estadounidenses en Irán, alimentadas en parte por declaraciones de aliados como el senador Lindsey Graham, quien dijo a Fox News esta semana que “Irán está cayendo, y Cuba será la siguiente”.

Pero personas familiarizadas con el pensamiento de Trump, que pidieron no ser identificadas al hablar de deliberaciones privadas, afirman que esa no es la opción preferida. En cambio, Trump ve a Venezuela como un modelo en un sentido diferente.

Después de derrocar a Maduro, Estados Unidos respaldó la administración más afín a Estados Unidos de la presidenta Delcy Rodríguez, que en su día fue la principal lugarteniente de Maduro.

En Cuba, Trump y sus principales aliados quieren reemplazar a Díaz-Canel, a quien culpan de haber arruinado la economía y a quien consideran incapaz de supervisar los cambios políticos y económicos necesarios, según una de las fuentes.

Funcionarios estadounidenses han mantenido conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, expresidente cubano y hermano del fallecido Fidel Castro.

Coronel del Ministerio del Interior cubano, el joven Castro mantiene profundos lazos familiares con el conglomerado militar que controla gran parte de la economía cubana.

Trump y altos funcionarios estadounidenses, incluido el secretario de Estado Marco Rubio, han intensificado la presión económica sobre Cuba desde enero, cuando Estados Unidos anunció un bloqueo al petróleo destinado al gobierno. El presidente utilizó amenazas arancelarias para convencer a México, el último gran proveedor de petróleo de la isla tras la destitución de Maduro, de que detuviera los envíos.

Actualmente, Estados Unidos regula el flujo de energía hacia el país permitiendo que las empresas vendan combustible a su minúsculo pero creciente sector de pequeñas y medianas empresas, pero no al gobierno.

Al ser consultada al respecto el jueves por la noche, la embajada cubana en Washington remitió a los comentarios publicados en Facebook por el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossio, donde calificó el bloqueo estadounidense a las importaciones de energía al gobierno como “una forma de castigo colectivo”.

“La posibilidad de ventas condicionadas al sector privado ya existía y no mitiga el impacto en la población”, afirmó.

Díaz-Canel ha declarado estar dispuesto a negociar con Estados Unidos, pero en igualdad de condiciones. Asimismo, ha advertido que el país está reforzando sus defensas militares.

El enfoque en un alto funcionario cercano al régimen actual sigue la línea de la incursión de Trump en Venezuela, durante la cual las fuerzas estadounidenses evacuaron a Maduro, pero dejaron a Rodríguez, su vicepresidente, al mando. A diferencia de Irán, Trump logró cambiar la fisonomía del gobierno —y su enfoque hacia Washington— sin la pérdida de tropas estadounidenses, incluso cuando decenas de soldados y agentes de inteligencia cubanos y venezolanos murieron protegiendo a Maduro.

Estados Unidos busca ahora atraer miles de millones de dólares en inversiones para abrir la economía estatal venezolana a las empresas estadounidenses, especialmente en los sectores petrolero y minero. Y aunque Rodríguez ha mantenido públicamente la ideología socialista que definió el gobierno de Maduro y del fallecido Hugo Chávez, Trump la ha elogiado por cooperar con Estados Unidos.

Cuba también plantea desafíos que Venezuela no tenía. Durante seis décadas, el régimen comunista ha prohibido los partidos políticos de oposición, dejando un vacío de figuras potenciales que podrían liderar el tipo de retorno a la democracia que, según Estados Unidos, finalmente tendrá lugar en Caracas.

Atraer inversiones a la economía cubana probablemente resultará aún más difícil que en Venezuela, ya que Cuba carece de petróleo y recursos naturales comparables para su desarrollo.

Aun así, La Habana podría ofrecerle a Trump una oportunidad de éxito mientras la guerra en Irán se prolonga, incluso si no logra el derrocamiento total del régimen de Castro que Rubio y otros en Estados Unidos han buscado durante mucho tiempo.

Al igual que Rodríguez, el joven Castro es visto por la administración Trump como un líder potencialmente práctico que podría verse incentivado a llegar a acuerdos que se liberen de la ortodoxia de la revolución que lideraron Fidel y Raúl Castro, dijo la fuente.

El congresista republicano de Florida, Mario Díaz-Balart, un antiguo aliado de Rubio cuyos padres, al igual que los de Rubio, emigraron a Estados Unidos desde Cuba, confirmó en una entrevista con CBS esta semana que mantiene conversaciones con personas cercanas a Raúl Castro. Díaz-Balart predijo que el régimen actual no logrará sobrevivir a la presidencia de Trump, que finaliza en enero de 2029.

La Casa Blanca declinó hacer comentarios, remitiéndose a las recientes declaraciones de Trump. En una cumbre de líderes latinoamericanos celebrada el fin de semana pasado en Doral, Florida, afirmó que Cuba está “en sus últimos momentos”. Añadió que “la atención se centra ahora en Irán”, pero que después, Rubio se tomará “una hora libre y luego cerrará un acuerdo sobre Cuba”.

La administración no parece estar planeando un ataque militar contra Cuba, sino más bien una transición negociada en el gobierno, dijo Kimberly Breier, secretaria de Estado adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental durante el primer mandato de Trump.

“El factor determinante tanto en Venezuela como en Cuba es la estabilidad”, afirmó Breier, ahora asesor sénior de la firma de estrategia Torridon Group en Washington. “El gobierno busca el cambio, pero no quiere que sea caótico, que provoque migraciones masivas ni que genere más oportunidades para los adversarios. Se trata más bien de un enfoque gradual, basado en la estabilidad”.

La Armada ya ha ayudado a la Guardia Costera estadounidense a interceptar buques que transportaban petróleo venezolano sancionado, el cual en los últimos años solía tener como destino Cuba. Y para los protectores de Cuba a lo largo de los siglos, desde España hasta Estados Unidos bajo el mandato del entonces presidente William McKinley —uno de los ídolos políticos de Trump— y la Unión Soviética, el control incluía, como mínimo, una demostración de poder militar.

Mientras tanto, la economía de la isla se tambalea. Décadas de régimen comunista, junto con el embargo comercial estadounidense, empobrecieron a Cuba y frenaron el crecimiento. Ahora enfrenta una crisis humanitaria, y el Departamento de Estado ha enviado 9 millones de dólares en ayuda a través de la Iglesia Católica para eludir al gobierno.

Oportunidad de mercado
Logo de ELYSIA
Precio de ELYSIA(EL)
$0.001932
$0.001932$0.001932
+1.84%
USD
Gráfico de precios en vivo de ELYSIA (EL)
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección [email protected] para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.