El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, sostuvo que el presidente ruso Vladimir Putin podría estar influyendo en las nuevas tácticas militares del régimen de Irán en Medio Oriente. Según Healey, esta “mano oculta” de Rusia estaría relacionada con el uso de drones iraníes para atacar instalaciones estratégicas.
“Creo que nadie se sorprendería al saber que la mano oculta de Putin está detrás de algunas de las tácticas iraníes y potencialmente de parte de su tecnología”, declaró Healey.
Según el funcionario británico, oficiales militares del Reino Unido han identificado que pilotos iraníes y milicias aliadas han adoptado técnicas rusas para operar drones Shahed, utilizados intensamente por Moscú en Ucrania desde 2022.
El jefe de operaciones conjuntas, teniente general Nick Perry, explicó que desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, Irán ha lanzado más de 2.000 drones Shahed en la región y que estos aparatos están siendo “volados a menor altura, lo que los hace más efectivos en alcanzar objetivos”.
En horas de la noche del miércoles, varios drones impactaron en una base militar occidental en Erbil, norte de Irak, donde estaban desplegados efectivos británicos. Un equipo especializado del Reino Unido logró derribar dos aparatos, sin que se registraran bajas entre el personal británico.
Healey también subrayó que la cooperación entre Rusia e Irán va más allá del uso de drones. Rusia habría transferido inteligencia militar a Teherán en las últimas semanas, mientras que Irán ha suministrado a Moscú tanto tecnología como modelos de drones Shahed 136.
“El único líder mundial que se beneficia de los precios récord del petróleo en este momento es Putin, ya que eso le proporciona fondos frescos para su guerra en Ucrania”, añadió Healey, en relación con el impacto económico de la crisis en los mercados globales.
El bloqueo efectivo del estrecho de Ormuz, provocado en parte por ataques con drones y minas marítimas, ha elevado el precio del petróleo a cerca de 100 dólares por barril. La Agencia Internacional de Energía calificó la situación como “la mayor interrupción de suministro en la historia” de los mercados petroleros.
Healey confirmó que el Reino Unido dispone de sistemas autónomos en Medio Oriente para la detección de minas iraníes, aunque el cazaminas HMS Middleton, anteriormente desplegado en la zona, regresó al Reino Unido por tareas de mantenimiento. Actualmente, el único buque británico en la región es el HMS Dragon, asignado a la protección de bases aéreas en Chipre.
En cuanto a la posibilidad de escoltas navales para la navegación comercial en el estrecho, Healey no descartó una futura participación del Reino Unido en convoyes, aunque señaló que aún no hay una propuesta concreta y que la decisión dependerá de la postura de Estados Unidos y sus aliados europeos.
Por su parte, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamanei, reafirmó la intención de Teherán de mantener cerrado el estrecho de Ormuz y continuar los ataques contra bases estadounidenses en la región.
“La sangre de los mártires será vengada”, aseguró Khamenei en un mensaje transmitido en medios estatales.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, respondió a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha pronosticado una victoria rápida.
“Iniciar una guerra es fácil, pero no se gana con unos cuantos tuits. No cederemos hasta que se arrepientan de este error”, advirtió Larijani.
La escalada militar y la cooperación entre Rusia e Irán han incrementado las dificultades para las fuerzas occidentales en la región y han profundizado la crisis del transporte marítimo global, con consecuencias directas en la seguridad y la economía internacionales.
