El sistema de salud porteño recupera, cada mes, $17.000 millones por las prestaciones que brinda a afiliados de obras sociales, prepagas y extranjeros sin residencia, según informaron hace instantes las autoridades de la Ciudad en el Centro de Diagnóstico Porteño (ex-Cemar) que empezó a funcionar el mes pasado en el barrio de Villa Urquiza.
Ese mecanismo de facturación sirvió, por ejemplo, para cubrir los testeos de Covid sin costo para la población que el distrito ofreció durante la pandemia, según había podido conocer LA NACION. Desde hace dos años, también se destina al plan maestro de obras y equipamiento de modernizar, reorganizar y digitalizar el sistema sanitario local junto con financiamiento de organismos internacionales. A 2025, la inversión estimada para esas obras “de gran magnitud” ascendía a $76.000 millones, como dio a conocer este medio.
El Ministerio de Salud porteño recupera las prestaciones a afiliados de obras sociales y prepagas o a extranjeros sin residencia a través de un sistema de identificación y facturación que está operativo en toda la red de centros de atención del sistema público del distrito. Lo administra una sociedad del Estado: Facturación y Cobranza de los Efectores Públicos (Facoep). A esta altura, el año pasado, el recupero se estimaba en algo más de $13.000 millones. Hoy, informaron que ya asciende a más de $17.000 millones mensuales.
Los tres niveles de atención (centros de proximidad barrial, centros para estudios ambulatorios y hospitales) aumentaron un 30% la oferta de turnos y durante 2025 brindaron más de 30 millones de prestaciones, de acuerdo con los datos que mencionó el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.
El sistema de salud público de la ciudad realiza 100.000 prestaciones por día –desde baja hasta alta complejidad– y en el ministerio prevén extender, durante 2026, la digitalización de las órdenes médicas a todos sus niveles.
Junto al ministro de Salud, Fernán Quirós, y el director del SAME, Alberto Crescenti, el titular del Ejecutivo porteño mencionó hace instantes que proyectan que este tercer Centro de Diagnóstico –como pasan a llamarse los Centros Médicos Ambulatorios de Referencia (Cemar)– que funciona en Galván 3463, próximo al límite con Saavedra, acerque estudios y procedimientos por derivación y que no requieren internación a “más de 500.000 vecinos” de siete barrios a la redonda. Son Villa Pueyrredón, Coghlan, Núñez, Belgrano y Colegiales, además de Villa Urquiza y Saavedra. Funciona de 8 a 20, según indicaron desde Salud.
Jorge Macri en el nuevo Centro de Diagnóstico inaugurado en Villa UrquizaCon los hospitales, la red de atención de proximidad de la Ciudad incluye 52 Cesac en los barrios y tres Centros de Diagnóstico Porteños en Barracas, Paternal y Saavedra/Villa Urquiza. El cuarto de estos centros empezará a funcionar este año en Palermo, de acuerdo con información oficial.
Los servicios que ahí se brindan están organizados para “no competir con los hospitales ni la demanda espontánea”, refirieron los funcionarios porteños durante una recorrida a finales del mes pasado. “Se trata de un modelo de atención cercano, accesible y organizado en red, con mayor capacidad resolutiva en el territorio”, completaron.
El nuevo edificio, de hecho, está preparado para recibir una mayor demanda y, así, descomprimir la presión sobre los hospitales por turnos que se pueden resolver en un centro de especialidades que no necesitan internación, como estudios por imágenes (mamografía, ecografía general y rayos), con subespecialidades como odontología (panorámica dental) y cardiología (ecocardiograma).
En el primer piso, hay 20 consultorios para los turnos de cardiología (consultas generales, evaluaciones cardiovasculares con, por ejemplo, monitoreo ambulatorio de la presión arterial o Holter, y seguimiento de pacientes con diagnósticos crónicos), neumonología (enfermedades respiratorias agudas y crónicas, seguimiento de pacientes con asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, y espirometrías), otorrinolaringología, infectología (tratamiento y seguimiento de pacientes con enfermedades infecciosas), neurología de adultos e infantil, dermatología y endocrinología para la atención de pacientes con diabetes y trastornos tiroideos y hormonales. Tambien, pediatría, medicina de familia y psiquiatría de adultos e infantojuvenil.
Asimismo, se ofrecen turnos para fonoaudiología, terapia ocupacional, kinesiología y psicología. El laboratorio tiene capacidad para extraer y procesar muestras que requieran los especialistas, y en la planta baja funciona la farmacia para la entrega de medicamentos. El centro incluye una base del SAME.

