Javier Milei hizo de la Asamblea Legislativa un ring embarrado donde desplegó un show de intolerancia que dominó su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso. En una exposición en la que buscó explícitamente un mano a mano con la oposición, descargó una y otra vez contra el peronismo como estrategia de narrativa libertaria de cara a la segunda etapa de su gobierno. “Kukas, me encanta domarlos”, fue una de las frases del mandatario, luego de llamarlos también “ladrones”, “delincuentes”, “asesinos”, entre un sinfin de descalificativos. Apenas hubo anuncios, pero no dio precisiones: habló de una reforma impositiva, otra electoral y hasta judicial, además de plantear que buscará cambios en los códigos penal, civil, comercial y aduanero.
Además de la oposición, cargó fuerte contra los empresarios. Ratificó su alineamiento a Donald Trump y hasta banalizó el reciente ataque de Estados Unidos a Irán. No hizo mención a la liberación este mismo domingo del gendarme Nahuel Gallo, que gestionó inesperadamente la AFA de Claudio Tapia, hoy enfrentado abiertamente con el Gobierno.
Milei sí hizo una defensa cerrada de sus dos años de mandato. Defendió el Presupuesto 2026 y dijo que es “el primero sin libre de default en cien años”. Luego habló de leyes como el blanqueo de capitales y la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años. También habló de la reforma laboral, sancionada el viernes pasado. Destacó medidas como el RIGI, la motosierra sobre la administración pública y hasta el superávit de Aerolíneas Argentinas, que al inicio de su gestión quería privatizar. “Sacala del ángulo, kuka”, planteó.
El fuerte cruce con la oposición peronista estuvo acompañado por una tribuna de fanáticos libertarios a la que se sumaron funcionarios y legisladores oficialistas. “Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste. Ustedes no pueden aplaudir porque se les escapan las manos en bolsillos ajenos”, les espetó a los miembros de la bancada de Unión por la Patria, antes de apuntar directamente contra Cristina Kirchner: “Manga de ladrones, delincuentes, por eso tienen a la suya presa”.
En un cruce al borde de los escandaloso con la oposición, Milei dijo que los audios que vinculan a su hermana Karina Milei con supuestas coimas son “falsos”. “No tienen los crudos”, arremetió, aunque la causa judicial está avanzada: Diego Spagnuolo, ex amigo del mandatario, está procesado por la causa de las supuestas coimas en la Andis.
Los gobernadores aliados en el palco de invitados, a la izquierda de Milei.Milei pisó el Congreso a las 21 y tuvo un frío saludo con su vice Victoria Villarruel en las escalinatas del Palacio Legislativo. De hecho las cámaras captaron un momento de un empujón de la vice a Karina Milei, al ingreso. En un tramo de su discurso el mandatario le tiró un dardo implícito a su vice: señaló a “opositores y propios” de “soñar con abrazar el sillón de Rivadavia” durante el año pasado.
Luego de firmar en el libro de honor “Viva la libertad carajo”, pasó al recinto de la Cámara de Diputados, donde fue recibido por palcos repletos de funcionarios y seguidores libertarios. Entre los invitados se vio a algunos gobernadores aliados, como Jorge Macri (CABA), Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), entre otros.
El cruce con la oposición llegó incluso a generar un intercambio llamativo entre Villarruel y Martín Menem, titular de la Cámara baja, situados detrás del estrado especial desde el que hablaba Milei, con el jefe de la bancada de UP, Germán Martínez. A su vez, el protocolo ordenado por Karina Milei impidió que la prensa acreditada se posicionara en los palcos históricos para los periodistas para evitar grabar al Presidente detrás suyo. La transmisión tampoco enfocó al asesor Santiago Caputo y su ladero digital Gordo Dan.
Milei en el estrado principal de la Cámara de Diputados, este domingo en la Asamblea Legislativa.En su show de intolerancia, Milei descalificó a varios opositores. “Oligarca disfrazado de pordiosero”, le dijo a Juan Grabois. “Chilindrina trotska”, le endilgó a Myriam Bregman. Y le espetó a Nicolás del Caño: “Si fueras la representacion de los trabajadores tendríamos un problema muy grave: ustedes no son más del 5%”.
Milei acusó a la oposición de “golpista”, recordó que el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, declaró recientemente que el gobierno “no puede llegar al 2027” y retrucó: “Tenemos la fuerza para hacerle frente a cualquier golpe que quieran llevar adelante los agentes del antiguo regimen”.
Mientras Milei descargó una bateria de ataques a la oposición, dos senadoras se levantaron de sus bancas y se fueron del recinto: una fue la cordobesa Alejandra Vigo y la otra fue la neuquina Julieta Corroza. Ambas votaron a favor, el viernes pasado, de la sanción de la reforma laboral.
Karina Milei, en el palco de los ministros. El Presidente negó ante la Asamblea Legislativa que esté implicada en la trama de corrupción de la Andis.En los escasos tramos de anuncios concretos, Milei dijo que impulsará reformas del Código Civil y el Código Comercial, además del Código Penal. También habló de cambiar el Código Aduanero y adelantó una reforma tributaria, pero no dio precisiones. Adelantó que buscará una reforma electoral, que elimine las PASO y cambie el modo en que se financian los partidos políticos.
Ante los tres jueces de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, planteó que “la justicia está trabada” y que presentará “proyectos para volver a hacer el poder judicial un poder democrático, agil y por sobre todas las cosas, justa”. Pero nada dijo de completar el máximo tribunal ni habló de las cientos de vacantes en juzgados federales de todo el país.
En política exterior se alineó explícitamente a los Estados Unidos de Trump, con quien firmó un acuerdo comercial que el Congreso deberá ratificar. “Estamos en el siglo de las Américas, de Alaska a Tierra del Fuego”, y concluyó en inglés: “Make America great again”. Luego banalizó el reciente ataque norteamericano a Irán cuando otra vez cuestionó a la oposición peronistas: “Ustedes que estaban con Venezuela e Irán, a los que le metieron dos bombas y con los que la corrupta firmó un memorándum. Vení a explicarme qué pasó con (el fiscal) Nisman, manga de asesinos y chorros”.
Milei también cargó con dureza contra los “empresarios prebendarios”. Los acusó de ser “cómplices de la corrupción” junto a los “políticos corruptos”, y afirmó que no tiene “reparo alguno” en “señalar como ladrones a un grupo de empresarios locales”. En ese marco, apuntó contra la industria nacional subsidiada y volvió a mencionó a Paolo Rocca, dueño de Techint: “¿Les parece normal pagar la tonelada de tubo de acero 4000 dólares cuando se paga 1400?”.
Entre arengas de los balcones y cánticos libertarios, cerró su discurso con promesas grandilocuentes sobre el potencial futuro de su gestión y concluyó: “Es momento de crear la arquitectura institucional y jurídica para los próximos 50 años, estas nuevas reglas de juego que dejarán en el pasado, de una vez y para siempre, el proceso olvidable que ha sido nuestro último siglo de historia. Nuestro país está saliendo de la adolescencia e ingresando a la mayoría de edad, y por eso consagramos este año como el Año de la Grandeza Argentina”.
MC
