Anthony Gordon fue el futbolista estrella del miércoles en Europa y la figura de la semana en el comienzo de los playoffs de la Champions League. El delantero de Newcastle anotó cuatro goles en el primer tiempo en el 6-1 de su equipo sobre Qarabag en Azerbaiyán.
Ovacionado por los hinchas que viajaron hasta Bakú y aplaudido por sus compañeros al ser reemplazado a la mitad de la segunda etapa, Gordon construyó su cosecha en apenas 43 minutos. Todo un récord. Lo conseguido por el inglés, que el martes próximo cumplirá 25 años, tenía apenas un antecedente en la historia de ese torneo: en 2014, Luiz Adriano logró su póquer en el primer tiempo para Shakhtar en el 7-0 ante BATE Borisov, también de visitante, en un partido que el brasileño sí completó y anotó por quinta vez sobre el final.
Diestro, de 1,83m, y con preferencia para jugar en el ataque por izquierda, el colorado nació en Liverpool, pero creció deportivamente en Everton, club en el que no consiguió afirmarse y dejó definitivamente a finales de enero de 2023, tras una cesión sin cargo al Preston de la segunda categoría. Gordon jugó poco allí y fue el único equipo en el que no convirtió, pero encandiló con sus movimientos a la gente de Newcastle, que ofreció 40 millones de euros más bonificaciones por su pase.
Desde su llegada a las Urracas, el delantero acumuló más minutos de los que había sumado en Everton, incluidos los torneos de Sub 18 y Sub 21, y en Preston. Lleva 142 juegos en el conjunto blanquinegro, que este miércoles utilizó la camiseta verde alternativa, totaliza 36 goles y dio 28 asistencias. En la Champions, lleva 10 gritos en 15 encuentros. Cifras que podrían situarlo en un pedestal, sobre todo después de la producción de este miércoles, con una definición cruzada a los tres minutos, el aprovechamiento de una falla defensiva a los 33 y dos penales convertidos.
No obstante, su última ejecución desde los doce pasos, en la que estableció el parcial 5-0 con el que se fueron al descanso, generó una increíble situación de conflicto con un compañero que quedó expuesta en el campo de juego, cuando el equipo se retiraba a los vestuarios.
¿Qué sucedió? Tras su hat-trick y la sanción del penal en el primer minuto de descuento, al número 10 se lo vio discutir acaloradamente con el capitán Kieran Trippier, que se acercó para pedirle que le cediera la ejecución a Nick Woltemade, que apenas marcó un tanto en los últimos 15 partidos. Gordon se negó y lo remató él.
Poco después llegó el pitazo del árbitro para poner fin a esa primera etapa y camino a los vestuarios se reactivó el cruce de palabras entre Anthony y Trippier. En ese contexto, la furia fue creciendo y algunos compañeros intercedieron para evitar que llegaran a pelearse. El capitán señaló al goleador, lo trató de egoísta y Gordon reaccionó, mientras era abrazado por otro Anthony, Elanga. Sí, increíble.
Al regresar para el segundo tiempo, los ánimos parecían haberse calmado entre ellos. La reconciliación a la vista de todos llegó cuando el autor de cuatro goles dejaba el campo a los 23 minutos y se abrazaron antes de que Jacob Murphy tome el lugar de la figura.
Tras el partido, ambos compartieron un momento frente a las cámaras para explicar lo sucedido y todo fue sonrisas. “Gordon había marcado un hat-trick y creo que todos los jugadores querían lanzar el penal... y él es nuestro lanzador de penales. Quiere marcar goles como todos los demás, y a veces las emociones están a flor de piel en el campo... Marcó cuatro goles y estuvo increíble. Ahora seguimos adelante", le quitó importancia el capitán.
El goleador sumó su voz: “Entiendo la opinión de todos porque quiero que todos tengan éxito. Somos un equipo, debemos estar juntos en esto. Pero yo soy delantero y el lanzador de penales. Así que quiero marcar tantos goles como sea posible. Comprendo la opinión de todos y las emociones, pero [Trippier] es uno de mis compañeros más cercanos y lo ha sido desde que llegué al club, ha hecho mucho por mí. ¡Es un buen tipo!“.
Antes de apartarse de las cámaras, Trippier se permitió cerrar con una broma al decir que los dos necesitarían “guantes de boxeo al volver a los entrenamientos”.

