¿Qué pasó? Este jueves 12 de febrero se debatirá en la Cámara de Diputados de la Nación el proyecto de reforma del régimen penal juvenil que impulsa el Gobierno.
¿Por qué es importante? Si se aprueba en Diputados y luego en Senadores, será ley y abriría la posibilidad de que adolescentes de 14 y 15 años que cometan delitos sean punibles, es decir, puedan ser procesados penalmente, juzgados y, si se demuestra su responsabilidad, recibir una pena de hasta 15 años de privación de la libertad.
¿Cuántos adolescentes cumplen hoy una pena? En el país hay 4156 adolescentes que cumplen alguna pena por haber cometido un delito, según el último informe de la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia y Unicef.
¿Qué se sabe de las trayectorias de vida de esos adolescentes? Según varios reportes de organismos del Estado* y organizaciones como Unicef a los que accedió LA NACION y difundió en una investigación, crecen desamparados, sin referentes adultos y en hogares pobres donde impera el desempleo o el empleo informal.
¿La baja en la edad de imputabilidad puede impactar en la cantidad de homicidios? De acuerdo a un informe de Unicef, “no hay evidencia que demuestre que la baja de la edad de imputabilidad impacte favorablemente en una mayor seguridad en la población”.
¿Qué argumentan quienes están a favor de bajar la edad de imputabilidad? Funcionarios del Gobierno nacional consideran que los menores que cometen “delitos de adultos, como puede ser un homicidio”, deben que tener “penas de adulto”.
¿Qué argumentan quienes están en contra? Explican que antes de bajar la edad de imputabilidad se debería trabajar en los contextos en los que crecen los adolescentes; luchar contra el avance del narcotráfico; reforzar la prevención y el tratamiento de las adicciones entre niños y adolescentes; y trabajar en una mejor inserción en el sistema educativo.
*Reportes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la Subsecretaría de Responsabilidad Penal Juvenil de la Provincia de Buenos Aires, la Dirección General de Responsabilidad Penal Juvenil porteña, el Centro de Delegados Inspectores de Menores (CEDIM) de CABA, la ex Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) y Unicef.


