Si se confirma a Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed), ¿será un halcón de la inflación o un caniche de Donald Trump? Sus repetidas declaracioSi se confirma a Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed), ¿será un halcón de la inflación o un caniche de Donald Trump? Sus repetidas declaracio

¿Halcón de la inflación o caniche de Trump?: qué le espera a la Reserva Federal con Kevin Warsh

2026/02/05 23:11
Lectura de 6 min

Si se confirma a Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal (Fed), ¿será un halcón de la inflación o un caniche de Donald Trump? Sus repetidas declaraciones sobre la política monetaria y las obligaciones más amplias de la Fed sugieren lo primero. Sin embargo, sus declaraciones más recientes sobre las perspectivas de inflación, y el hecho de que Trump lo haya elegido, sugieren lo contrario. En términos más generales, ¿es un hombre de convicciones y criterio o una veleta que se deja llevar por el viento de los republicanos, que favorecen una política monetaria laxa cuando están en el poder y una política monetaria restrictiva cuando los demócratas tienen el control?

Las palabras de Warsh indican que es un banquero central muy partidario del “dinero duro”, que prioriza la baja inflación y la política monetaria conservadora por encima del crecimiento económico a corto plazo. Cabe destacar que, en un discurso pronunciado en marzo de 2010 ante el Comité de Mercado Abierto en la Sombra (SOMC, por sus siglas en inglés) en Nueva York, cuando la economía estadounidense aún se encontraba sumida en las profundas secuelas recesivas tras la crisis financiera de 2008, ya había comenzado a preocuparse por la credibilidad de la Fed.

Warsh planteó cuatro puntos principales. En primer lugar, la independencia de la Fed sólo se aplica a la política monetaria, no a “la política reguladora, a la protección del consumidor oa otras responsabilidades otorgadas a la Reserva Federal”. En segundo lugar, “la Fed, como primera instancia de respuesta, debe resistirse firmemente a la tentación de convertirse en el salvador definitivo”. En tercer lugar, “los Gobiernos pueden verse tentados a influir en el banco central para que mantenga una política monetaria más flexible durante más tiempo con el fin de financiar la deuda y estimular la actividad”. Pero “la única popularidad que los banqueros centrales deben buscar, si es que buscan alguna, es la que se encuentra en los libros de historia”. Por último, “los bancos centrales, tanto aquí como en el extranjero, han trabajado durante décadas para reducir la inflación a niveles compatibles con la estabilidad de precios. No debemos poner en riesgo estos logros tan duramente obtenidos”.

Intelectualmente, al menos, el Warsh de hoy parece el mismo que el de 2010. En su ponencia ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronunciada en abril de 2025, destacó no sólo la “deriva institucional” de la Fed, sino también su reciente “incumplimiento de una parte esencial de su mandato legal: la estabilidad de precios. También ha contribuido a una explosión del gasto federal. Y el desproporcionado papel y el bajo rendimiento de la Fed han debilitado el importante y valioso argumento a favor de la independencia de la política monetaria”.

Warsh hizo otras críticas, siendo la más contundente que “la Fed ha sido el comprador más importante de deuda del Tesoro estadounidense —y de otros pasivos respaldados por el Gobierno de EE.UU— desde 2008”. Afirma: “Los economistas consideraron durante mucho tiempo que la dominancia fiscal —en la que las deudas de la nación limitan a los responsables de la política monetaria— era un posible estado final. Mi opinión es que la dominancia monetaria —en la que el banco central se convierte en el árbitro definitivo de la política fiscal— es el peligro más claro e inminente”. Para Warsh, por lo tanto, el dinero fácil representa el camino a la ruina.

Entonces, ¿qué ha persuadido a Trump —quien es la encarnación de la dominancia fiscal y ha estado reprendiendo al pobre Jay Powell llamándolo “imbécil” por no bajar las tasas de interés más rápidamente— a nombrar a Warsh presidente, aparte quizás de su atractiva apariencia? Una razón podría ser que le gusta la hostilidad de Warsh hacia la extralimitación “progresista” de la Fed. Otra podría ser que le gusta su inclinación hacia la desregulación financiera. Otra razón más podría ser que Warsh es una elección relativamente ortodoxa, cuyo nombramiento debería calmar los mercados nerviosos (como ha sido el caso hasta ahora). Pero un punto crucial debe ser que Warsh ha llegado a la conveniente conclusión de que la inflación ya no representa una amenaza, debido al crecimiento de la productividad impulsada por la tecnología. Puede que incluso eso sea cierto. Como señala Warsh, Alan Greenspan hizo una apuesta similar sobre el impacto de Internet en la década de 1990. Pero es un salto audaz para un hombre que temía la inflación en 2010, en medio de una profunda recesión. Si se saliera con la suya, estaría reemplazando la “dependencia de los datos” de la Fed con una corazonada. Dados los enormes déficits y deudas fiscales estadounidenses, así como el rápido crecimiento de su economía, sería una apuesta riesgosa.

¿Cómo podría entonces repercutir la elección de Warsh? De hecho, estoy de acuerdo con algunas de las críticas de Warsh a la Fed, en particular en lo que respeta a su desviación hacia áreas que no forman parte de sus principales funciones. Yo también estoy de acuerdo en que la inflación pospandémica en parte fue culpa suya: junto con otros bancos centrales, la Fed ni siquiera demostró que el aumento de la oferta monetaria en 2020 pudiera provocar un aumento del nivel de precios. Yo también coincido con Warsh en que el marco de política monetaria retrospectivo introducido en 2020 fue un error conceptual y práctico (por no mencionar que fue increíblemente inoportuno).

También resulta reconfortante observar que la Fed es una institución. La Fed es mucho más que su presidente. Su liderazgo es de extrema importancia. Pero Warsh no podría imponerse a los demás miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), ni siquiera a su personal, al menos a corto plazo.

Sin embargo, persisten las preocupaciones en dos frentes. El primero es que Warsh podría estar demasiado dispuesto a defender cualquier cosa que Trump quiera, aunque esto significará aceptar una dominación fiscal absoluta. También parece que pretender justificar esta postura compensando las tasas de interés más bajas a corto plazo con tasas más altas a largo plazo, en medida que se reduce distributivamente el saldo de la Fed. Al mismo tiempo, es probable que el Tesoro estadounidense se incline aún más hacia el financiamiento a corto plazo. Con una curva de rendimiento estadounidense con una pendiente ascendente más pronunciada, el resultado probable sería una mayor demanda de financiamiento en dólares a corto plazo y una menor demanda a largo plazo. Sobre todo, dada la disminución de las reservas bancarias y la desregulación financiera, los saldos del sector financiero se volverían más frágiles. El incentivo para mantener el dólar también podría disminuir, en la medida que bajen las tasas a corto plazo y aumente el temor a la inflación. El resultado podría ser otra crisis financiera.

Sí, Warsh es un mejor candidato que muchos de los demás que figuran en la lista. Pero él es una figura confusa, y quizás confundida. EE.UU. y el mundo necesitan un presidente de la Fed que se le enfrente a Trump. Powell ha demostrado ser ese hombre. ¿Lo será Warsh?

Oportunidad de mercado
Logo de Lagrange
Precio de Lagrange(LA)
$0.18226
$0.18226$0.18226
-2.74%
USD
Gráfico de precios en vivo de Lagrange (LA)
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección [email protected] para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.