La operación del sistema de transporte eléctrico de la Ciudad de México enfrenta un punto crítico. La Alianza de Tranviarios de México (ATM) ratificó que al primer minuto del 21 de enero de 2026 estallará la huelga en el Servicio de Transportes Eléctricos (STE), luego de semanas sin avances en la revisión salarial y contractual, en un proceso que el sindicato atribuye a una parálisis administrativa más que a un desacuerdo económico de fondo.
Los trabajadores denuncian que hay un vacío de gestión que ha dejado en suspenso el derecho a la negociación colectiva, y a menos de una semana del vencimiento del emplazamiento, el sindicato sostiene que no existe una propuesta formal ni una mesa de diálogo efectiva.
El secretario general de la ATM, Gerardo Martínez Hernández, denunció que la falta de interlocución se ha justificado en cambios administrativos dentro del gobierno de la ciudad, e incluso que por la organización del Mundial de Fútbol 2026 no han podido revisar la demanda de los trabajadores.
Asimismo, señaló que la salida de Luis Alberto Espinoza Sauceda de la Secretaría de Administración y Finanzas ha sido utilizada como argumento para congelar cualquier definición presupuestal, lo que en los hechos mantiene detenida la negociación salarial.
Desde la óptica sindical, la llamada “ausencia de liderazgo” financiero no puede convertirse en un pretexto para incumplir obligaciones laborales. Martínez Hernández advirtió que el STE no ha presentado proyecto alguno de incremento ni planteamiento técnico que permita destrabar el conflicto, lo que ha llevado al sindicato a ratificar el estallamiento de la huelga ante la autoridad laboral correspondiente.
Cabe destacar que el incremento de 13% al salario mínimo para 2026, si bien elevó el ingreso base de los trabajadores, generó un fenómeno de “achatamiento” del tabulador. De acuerdo con la ATM, el ajuste alcanzó hasta el nivel 12 de las categorías sindicales, lo que provocó que más de 2,000 trabajadores percibieran el mismo salario, pese a desempeñar funciones con responsabilidades, especialización y riesgos distintos.
Actualmente, solo un grupo reducido de empleados mantiene una diferencia marginal por encima del salario base, lo que, a decir del sindicato, diluye conquistas históricas del Contrato Colectivo de Trabajo y desincentiva la carrera laboral dentro del sistema. La organización ha insistido en que los incrementos al salario mínimo no sustituyen los ajustes contractuales ni corrigen las distorsiones internas del tabulador, que contempla 32 categorías distintas.
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Foto: Especial
La ATM ha señalado la falta de insumos básicos para el desempeño de las labores, desde herramientas hasta uniformes, “un ejemplo reciente fue la cancelación de la entrega de prendas programada para diciembre, luego de que no cumplían con condiciones mínimas de calidad y seguridad, una situación que, según los trabajadores, refleja el rezago administrativo del organismo”, dijo el líder.
La Alianza de Tranviarios sostiene que la disposición al diálogo se ha mantenido, pero advierte que el margen de espera se agotó.
De no presentarse una propuesta concreta en los próximos días, el 21 de enero la capital podría amanecer con el sistema de transporte eléctrico detenido, “no por una falta de recursos identificable, sino por una ausencia de decisiones en la gestión pública”, indicó.


