El condado de Miami-Dade evalúa la construcción de un nuevo aeropuerto para aliviar la presión sobre el actual sistema aéreo. Las autoridades identificaron tres posibles ubicaciones para desarrollar una terminal comercial que absorba parte del crecimiento de pasajeros y carga que hoy concentra el MIA.
El informe de 63 páginas elaborado por la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, al que accedió Miami Today, redujo una lista inicial de ocho posibles sitios a tres alternativas principales.
El documento fue presentado ante la comisión del condado para evaluar dónde podría desarrollarse un nuevo aeropuerto comercial que complemente al Aeropuerto Internacional de Miami (MIA, por sus siglas en inglés) y distribuya el tráfico aéreo en el futuro. Las tres opciones identificadas son:
El análisis señala que el MIA es considerado el principal motor económico del condado. Sin embargo, advierte que su infraestructura comienza a acercarse a sus límites operativos.
El aeropuerto tiene capacidad para manejar hasta 631 mil despegues y aterrizajes al año. No obstante, en 2025 registró 501.529 operaciones, lo que representa casi el 80% de su capacidad total, un nivel que anticipa posibles presiones sobre la infraestructura si el tráfico crece.
Según los estándares de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), la planificación para ampliar la capacidad debe comenzar cuando un centro aeroportuario alcanza el 60% de uso.
A su vez, el desarrollo de nueva infraestructura debe iniciarse cuando llega al 80%, nivel en el que actualmente se encuentra el MIA.
El reporte sostiene que el crecimiento del área metropolitana dificulta la expansión del aeropuerto actual. En los últimos años, el condado adquirió terrenos cercanos a Miami International Airport, pero el espacio disponible todavía es limitado.
La expansión de pistas y áreas operativas dentro de una zona urbana densamente desarrollada presenta obstáculos importantes. Por esa razón, las autoridades comenzaron a estudiar la posibilidad de crear capacidad adicional en otro lugar de Miami-Dade.
Asimismo, advierte que, si no se construye un nuevo aeropuerto, el MIA podría enfrentar restricciones operativas similares a las que experimentan el John F. Kennedy International Airport y LaGuardia Airport.
Los comisionados del condado aceptaron la semana pasada la evaluación presentada por la alcaldesa y solicitaron un análisis más detallado de las tres alternativas. El pedido incluye identificar fuentes de financiamiento en un plazo de 90 días.
Por su parte, el análisis describe varias posibles vías de financiación:
El comisionado Oliver Gilbert III indicó que el proyecto podría financiarse dentro del sistema aeroportuario administrado por el Departamento de Aviación de Miami-Dade, con ingresos provenientes de tarifas de usuarios y emisión de deuda.
Una vez que la alcaldesa presente el informe actualizado, previsto para el 3 de junio, los comisionados deberán decidir si avanzan con el proyecto y cuál de las ubicaciones será seleccionada.
Si el condado aprueba la iniciativa, el proceso de desarrollo podría extenderse durante varios años.
El estudio estima que la construcción de un aeropuerto comercial en Miami Executive Airport o Miami Homestead General Aviation Airport demandaría entre 12 y 15 años.
La alternativa de construir un aeropuerto completamente nuevo entre ambos sitios requeriría más de 20 años de planificación y desarrollo.
El documento sostiene que, aun con un nuevo aeropuerto, el MIA todavía será la principal terminal aérea del condado. La instalación a construir tendría un rol complementario para sostener el crecimiento del tráfico de aviones.


