Protegido y escurridizo, la única forma de aprehender a Juan Francisco Picos Barrueta, “El Quillo”, era a través de una traición. De otra forma se mantendría huyendo.
Sicario en la sombra del Cártel de Sinaloa, ‘El Quillo’ fue detenido en 2018 acusado por participar en el asesinato del periodista Javier Valdez.
Según relató en una carta que envió desde su cautiverio y que dio a conocer Ríodoce, “El Quillo” habría sido víctima de una trampa, que habría organizado el hombre que lo acogió durante años como parte de su anillo de seguridad: Dámaso López, “El Mini Lic”.
De acuerdo con la versión del gatillero, en 2017 ayudó a López Serrano a huir de Sinaloa en lancha, para encontrarse con las autoridades de EU con quienes tenía un pacto.
Aun cuando habían acordado “El Quillo” y “El Mini Lic” entregarse juntos, este último lo abandonó.
"Como a las 4 PM (del 27 de julio de 2017) me marcó al cel mi esposa (…) asustada preguntando como estoy, y me dijo ‘el señor con el que andas Dámaso López Serrano se entregó en la línea de Estados Unidos’. Televisaron cómo caminó y lo aprenden, lo suben a una suburban negra. Yo le marqué a su número pero estaba apagado. Fuimos con mi tío (…) a un restaurante a reunirnos con elLiebrey lo vimos llorando, diciendo que nos había abandonado su primo“, dice la carta en poder de Ríodoce.
El año pasado, Juan Francisco Picos, quien enfrenta una condena de 32 años por el asesinato del periodista, demandó a la DEA, FBI y al ICE por ponerlo en riesgo y a su familia al ayudar a escapar al “Mini Lic”, a quien señaló de quererlo asesinar.
La demanda civil también solicita el asilo político de Estados Unidos y convertirse en testigo protegido.
