El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este lunes que no dudaría en enviar tropas terrestres a Irán si fuera necesario y amenazó con una nueva "gran ola" de ataques.
El mandatario, que criticó durante años las intervenciones militares ordenadas por sus predecesores en Oriente Medio, lanzó el sábado una guerra a gran escala contra Irán.
Aunque por el momento la ofensiva se ha centrado en ataques con misiles y bombas, Trump se negó a descartar el envío de tropas terrestres, una opción considerada en general mucho más arriesgada en términos de posibles bajas.
"No me acobardo respecto a tropas en el terreno, como todos esos presidentes que dicen: 'No habrá tropas en el terreno'. Yo no digo eso", declaró Trump al New York Post, en una de las varias breves entrevistas que ha concedido desde que lanzó la operación contra Irán el sábado.
Trump anticipó también una escalada durante una entrevista con CNN este lunes.
"Ni siquiera hemos empezado a golpearles con fuerza. La gran ola todavía no ha llegado", dijo al canal estadounidense, sin dar más detalles. "Está por llegar".
Estados Unidos e Israel han atacado hasta ahora cientos de objetivos en todo Irán, incluidos los misiles, la Armada y los centros de mando de la república islámica.
Cuatro militares estadounidenses murieron y tres cazas fueron derribados, oficialmente por fuego amigo, según anunció el ejército.
Irán ha lanzado misiles contra Israel, así como bases estadounidenses en la región y objetivos en países árabes vecinos —Baréin, Jordania, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes Unidos—, algo que Trump calificó como "la mayor sorpresa".
Desde la Casa Blanca, Trump añadió que Estados Unidos podría mantener la ofensiva más allá del plazo de un mes del que habló públicamente.
"Ya vamos muy por delante de nuestras proyecciones temporales", dijo el presidente. "Desde el principio proyectamos cuatro o cinco semanas, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá. Lo haremos".
Algunos analistas se preguntan si Estados Unidos dispone de munición suficiente para sostener una guerra tan prolongada contra un enemigo decidido.
Trump volvió a justificar su ataque acusando a Irán de desarrollar armas nucleares y misiles balísticos, unas afirmaciones que han sido cuestionadas.
"Esta era nuestra última y mejor ocasión para atacar, lo que estamos haciendo ahora mismo, y eliminar las amenazas intolerables que plantea este régimen enfermo y siniestro", declaró.
Horas antes, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, indicó que Estados Unidos irá "tan lejos como sea necesario".
Hegseth quiso diferenciar la operación en Irán de las prolongadas intervenciones estadounidenses en Irak y Afganistán.
"Nada de estúpidas reglas de enfrentamiento, nada de atolladeros de construcción nacional, nada de ejercicios de construcción de democracia. Nada de guerras políticamente correctas. Luchamos para ganar y no desperdiciamos tiempo ni vidas", dijo.


