DUBAI (AP).- Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque importante contra objetivos en todo Irán, y el presidente estadounidense, Donald Trump, instó al pueblo iraní a “tomar las riendas de su destino” y levantarse contra el liderazgo islámico que gobierna la nación desde 1979.
Los primeros ataques parecían tener como objetivo las inmediaciones de las oficinas del líder supremo de la República Islámica, el ayatollah Ali Khamenei.
La prensa iraní reportó ataques en todo el país. Las autoridades cortaron el acceso por carretera al complejo de Khamenei en el centro de Teherán, mientras en toda la capital se escuchaban explosiones.
Allí, testigos escucharon la primera explosión cerca de las oficinas del líder. La televisora estatal reportó la explosión más tarde, pero no indicó la causa.
En tanto más explosiones alcanzaron la capital después de que Israel confirmara su ataque.
Los objetivos de la campaña incluían al ejército iraní, símbolos del gobierno y puntos de inteligencia, según un funcionario conocedor de la operación, que habló bajo condición de anonimato.
Horas después del inicio de la ofensiva, la Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán dijo que lanzó una “primera oleada” de drones y misiles contra Israel, donde se emitió una advertencia a nivel nacional mientras el ejército dijo que estaba trabajando para interceptar los misiles iraníes entrantes.
Por su parte, Bahréin indicó que la sede de la Quinta Flota de la Marina de Estados Unidos en el reino insular había sido objeto de un ataque con misiles. Testigos escucharon sirenas y explosiones en Kuwait, donde está la sede del Mando Central del Ejército de Estados Unidos. También se reportaron explosiones en Qatar y en Arabia Saudita.
En tanto, Irak y Emiratos Árabes Unidos cerraron su espacio aéreo, y en Jordania se activaron las sirenas antiaéreas.

En este marco las embajadas o consulados de Estados Unidos en Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Israel publicaron en redes sociales que habían pedido a su personal que se pusiera a cubierto y recomendaron a todos los estadounidenses que “hagan lo mismo hasta nuevo aviso”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo que Israel y Estados Unidos habían atacado a Irán para “eliminar la amenaza existencial” que representa la república islámica.
“Hermanos y hermanas, ciudadanos de Israel: hace instantes Israel y Estados Unidos lanzaron una operación para eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista de Irán”, afirmó Netanyahu en un mensaje en video.
De acuerdo con el primer ministro, la “acción conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos”.
“Ha llegado el momento de que todo el pueblo de Irán se deshaga del yugo de la tiranía y haga realidad un Irán libre y amante de la paz”, agregó. El dirigente israelí también aseguró que “no debe permitirse que este régimen terrorista asesino se arme con armas nucleares que le permitirían amenazar a toda la humanidad”.
En un desafiante comunicado, el Ministerio de Exteriores iraní afirmó que el país “no dudará ” en su respuesta. En la nota publicada en Telegram, el ministerio señaló que “ha llegado el momento de defender la patria y enfrentar el asalto militar del enemigo”.
Según la agencia estatal de noticias IRNA, los ataques aéreos se cobraron la vida de decenas de estudiantes en una escuela femenina en la ciudad sureña de Minab, donde la Guardia Revolucionaria paramilitar tiene una base.
Al justificar su acción militar, Trump afirmó que Irán siguió con su programa nuclear y que planea desarrollar misiles capaces de alcanzar territorio estadounidense.
Además, reconoció que podría haber bajas estadounidenses y apuntó que “eso suele ocurrir en la guerra”.
Fue un relevante llamado a la población estadounidense por parte de un líder que llegó al cargo impulsado por el mantra “Estados Unidos primero” y prometió mantenerse al margen de las “guerras eternas” que habían empantanado a sus últimos predecesores.
Pero la declaración de Trump indicaba que los motivos de la Casa Blanca para lanzar el ataque iban mucho más allá del programa nuclear iraní, enumerando agravios que se remontan al inicio de la República Islámica tras la revolución en 1979 que convirtió a la nación, -que hasta entonces era uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos en Medio Oriente- en un feroz enemigo.
El republicano indicó que buscaba “aniquilar” la marina iraní y destruir a los aliados regionales respaldados por Teherán. También instó a la Guardia Revolucionaria a deponer las armas y prometió inmunidad a sus miembros, al tiempo que advirtió que enfrentarían una “muerte segura” si no lo hacían.
“Han rechazado toda oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares y ya no podemos soportarlo”, dijo Trump.
Irán asegura que no enriquece uranio desde junio, pero al mismo tiempo impide que los inspectores internacionales visiten las instalaciones nucleares bombardeadas por Estados Unidos durante una guerra de 12 días. Fotos satelitales analizadas por AP mostraron nueva actividad en dos de esos lugares, lo que sugiere que Teherán está tratando de evaluar y posiblemente recuperar material allí.
Irán se autoimpuso un límite en su programa de misiles balísticos, limitando su alcance a 2000 kilómetros. Eso deja a todo Medio Oriente y parte de Europa oriental dentro de su alcance.
No hay evidencia pública de que Irán quiera obtener misiles balísticos intercontinentales, aunque Washington critica su programa espacial alegando que le permitiría tenerlos algún día.
Teherán sostiene que tiene derecho a enriquecer uranio y no quiere abordar otras cuestiones, como su programa de misiles de largo alcance o el apoyo que brinda a grupos terroristas como Hamas y Hezbollah.

