Al menos 30 presos políticos salieron de una cárcel de Venezuela en el marco de una ley de amnistía promulgada el jueves por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, que gobierna bajo fuertes presiones de Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro.
La histórica normativa abarca momentos específicos de los 27 años del chavismo. Es un paso hacia "una Venezuela más democrática, más justa, más libre", celebró Rodríguez, quien asumió funciones temporales tras la operación militar estadounidense que depuso a Maduro, preso en Nueva York.
"¡Somos libres!", gritaban varios con la cabeza rapada y camisas blancas al salir por la entrada principal de la cárcel del Rodeo I, a unos 40 km de la capital. Familiares y allegados los acogían entre aplausos y gritos de emoción a las afueras del penal donde unos 200 presos se declararon en huelga de hambre durante el fin de semana.
"Somos totalmente libres, sin ningún tipo de regimiento que nos tengamos que presentar", explica uno de los liberados, Luis Viera, a la AFP. Estuvo un año y un mes detenido.
"Quisiera ponerme al tanto de todas las noticias que han estado pasando aquí en Venezuela, quisiera primeramente darle mi tiempo a mi familia", asegura.
La Cruz Roja accedió el domingo por primera vez a varias cárceles para evaluar la condición de los presos. El lunes, miembros de la institución entraron al Rodeo I horas antes de producirse las liberaciones, constató la AFP.
El jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó que 1,500 personas solicitaron ante los tribunales acogerse a la amnistía. La ONG Foro Penal, dedicada a la defensa de presos políticos, refirió que 65 personas recibieron libertad plena en los últimos tres días, según un balance publicado la mañana del lunes.
La ley, no obstante, fue calificada de insuficiente y excluyente por los organismos de defensa de los derechos humanos. Cientos de detenidos como militares acusados de actividades "terroristas" pueden quedar fuera.
Más temprano el lunes, Venezuela solicitó ante Naciones Unidas la liberación "inmediata" de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Están detenidos y enfrentan un juicio por narcotráfico en Nueva York, donde el gobernante se declaró "prisionero de guerra".
Venezuela pide "la liberación inmediata por parte del gobierno de Estados Unidos del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de su esposa, la primera dama Cilia Flores", declaró el canciller Yván Gil ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Maduro gobernó con mano de hierro entre 2013 y 2026. Era investigado por la Corte Penal Internacional por crímenes de lesa humanidad y su reelección en 2024 fue blanco de denuncias de fraude.
"Los derechos humanos no pueden ser instrumentos de guerra política, no pueden ser selectivos, no pueden depender de alineamientos ideológicos", reclamó el canciller en Ginebra, al pedir el cese de las sanciones contra Venezuela.
"Venezuela no viene aquí a evadir responsabilidades", sostuvo. "Somos un Estado comprometido con el fortalecimiento de nuestras instituciones".
Tras el ataque estadounidense del 3 de enero, Rodríguez inició un proceso de excarcelaciones de presos políticos que antecedió a una amnistía general promulgada el 19 de febrero.
El jefe parlamentario, su hermano Jorge Rodríguez, refirió que unas 11,000 personas en libertad condicional a lo largo de los 27 años del chavismo pasarían a tener libertad plena.
La presidenta encargada además ordenó el cierre de la cárcel Helicoide, señalada como centro de torturas.
El gobierno informó el lunes del inicio de la remodelación del Helicoide para convertirlo en un centro social y deportivo para la policía. Activistas han pedido que pase a ser un museo de memoria.
"Inmediatamente comenzó la elaboración del proyecto. Consultamos a la comunidad, a la familia policial, hicimos el levantamiento arquitectónico y de ingeniería", dijo en un video difundido en X el ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez.
"Hoy podemos decir que, en menos de un mes, el mismo ya fue aprobado y comienza su fase de ejecución", añadió.
En una serie de cambios en el gabinete el lunes, la presidenta encargada cesó a Camilla Fabri, la esposa de Álex Saab, señalado de ser testaferro de Maduro.


