Rusia envenenó al líder opositor de Vladimir Putin, Alexéi Navalni, con una toxina letal extraída de una especie de rana que se encuentra exclusivamente en América del Sur, según una investigación presentada por Alemania, Reino Unido, Francia, Suecia y Países Bajos.
La revelación de muestras tomadas del cuerpo de Navalni coincidió con la celebración de la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde acudió Yulia Navalnanya, viuda del disidente y anticorrupción ruso que murió en una cárcel de Siberia el 16 de febrero de 2024.
“Hoy, junto a su viuda, el Reino Unido arroja luz sobre la brutal trama del Kremlin para silenciar su voz (la de Navalni)”, declaró Múnich Cooper, según un comunicado emitido por el Ministerio de Exteriores británico.
“Al utilizar esta forma de veneno, el Estado ruso ha demostrado los instrumentos despreciables que tiene a su disposición y el miedo tremendo que le tiene a la oposición política”, agregó Cooper.
“Cinco naciones europeas han determinado que Rusia envenenó a Alexei Navalni. Fue un acto cobarde de un líder atemorizado”, dijo la mandataria europea a través de un mensaje en redes sociales.
Von der Leyen añadió que “Rusia ha actuado durante mucho tiempo como un estado terrorista, recurriendo a métodos terroristas: envenenando a opositores políticos, silenciando a periodistas, invadiendo a vecinos pacíficos”.
“Este es el verdadero rostro de la Rusia actual”, concluyó la política alemana.
La presente edición de la Conferencia de Múnich estuvo dedicada en seguir presionando a Rusia para que ponga fin a su agresión militar contra Ucrania y a incrementar el apoyo a Kiev.
Ante esto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, recibió con circunspección las conclusiones de la investigación de cinco de sus socios sobre las causas de la muerte de Navalni.
“En lo que se refiere a Navalni, pienso que lo hizo él (Putin). Lo hizo, pero no sé qué utilizó para este asesinato”, declaró Zelenski a pregunta de un periodista.
Muchos ucranianos se han mostrado molestos por la atención recibida por Navalni y otros disidentes rusos que, a su juicio, no han condenado de manera suficientemente enérgica la invasión rusa de su país por parte de Putin.

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