Alejandro Moreno, presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), criticó la muestra de apoyo de Luisa María Alcalde, lideresa de Morena, al pueblo cubano.
El priista se refirió a las cúpulas del partido guinda como “comunistas de caviar” y se burló de que a algunos miembros de Morena les retiraron la visa por causas que hasta el momento no se esclarecen, como en el caso de Marina del Pilar.
“¿Por qué no se van a vivir a Cuba, mis comunistas de caviar? ¡Si ahí no les piden visa! Les encanta aplaudir la dictadura, pero cenan en lo más caro de Acapulco. No vaya a ser que en La Habana no encuentren buen vino”, respondió Moreno a Luisa Alcalde.
El comentario de ‘Alito’ Moreno también alude a los lujos de morenistas, como viajes, prendas de vestir y accesorios, que violan los principios del partido.
La lideresa de Morena compartió un video con el posicionamiento del expresidente Andrés Manuel López Obrador sobre el pueblo cubano, al que consideró digno de ser declarado patrimonio de la humanidad por su resistencia, valentía y dignidad.
“Se debería incluso declarar a ese pueblo, a esa isla, por su arrogancia de sentirse libre, como patrimonio de la humanidad”, se escucha en el video.
En la grabación, López Obrador criticó la presión que se ejerce sobre Cuba mediante el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, con el propósito de que el pueblo se ‘levante’ contra el actual gobierno y exista una transición del poder.
En las últimas semanas, el apoyo de México a Cuba se colocó en la opinión pública por el cerco que Donald Trump intenta imponer a la isla para “negociar”.
Luego de que Estados Unidos invadió Venezuela y capturó a Nicolás Maduro, Cuba perdió a su principal proveedor de petróleo. Tras la firma de una orden ejecutiva para aplicar aranceles a quienes envían combustible a la isla, México suspendió sus entregas.
Ante este panorama, Cuba enfrenta una crisis energética, ya que sus intentos por surtirse de gas LP y petróleo fracasaron, lo que provoca apagones en hasta 63 por ciento del país.
No se trata de un problema reciente, pero sí se agrava. Desde 2024, Cuba sufre una grave crisis energética por las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar combustible destinado a su infraestructura de producción energética.

