Después de más de cinco años de su primer intento en el país, Uber Eats vuelve a operar en la Argentina. La plataforma de delivery retoma su presencia en un mercado que hoy es más maduro y está en crecimiento, aunque sigue fuertemente concentrado en dos grandes jugadores: PedidosYa y Rappi. La compañía regresa a un ecosistema con hábitos de consumo ya incorporados y con una escala que en 2018 todavía no existía.
“En este décimo año de Uber en Argentina, estamos enfocados en sumar la oferta de Uber Eats y ser la única plataforma en Argentina que combina movilidad a gran escala con una oferta de delivery“, explicaron voceros de la compañía.
Uber Eats debutó en la Argentina a fines de 2018, con un lanzamiento inicial en Mendoza. Durante 2019 avanzó sobre Córdoba y el Gran Buenos Aires, y recién hacia fines de ese año llegó a CABA, cuando el mercado ya estaba disputado por competidores con mayor tracción.
En esa primera etapa operó con restaurantes locales y repartidores independientes, pero nunca logró construir una escala comparable a la de los líderes. En octubre de 2020 anunció su salida del país, que se hizo efectiva un mes después. La empresa encuadró la decisión dentro de una reorganización global, orientada a concentrar recursos en mercados donde tenía posiciones más sólidas.
El movimiento coincidió con un punto de inflexión del sector: la pandemia disparó el uso de apps de delivery, pero también aceleró la concentración. La integración de Glovo en PedidosYa terminó de consolidar un tablero dominado por pocos jugadores con músculo financiero y base instalada.
Aunque no hay datos oficiales de Share de Mercado de Uber Eats en Argentina justo antes de su salida en 2020, las estimaciones disponibles y encuestas recientes sugieren que la plataforma tenía una participación relativamente baja frente a competidores locales como PedidosYa y Rappi. Datos de reconocimiento de marca y actividad de delivery muestran que los dos líderes dominaban ampliamente el mercado, y que Uber Eats, aún siendo una opción presente, se ubicaba por debajo tanto en uso como en presencia de mercado.
El mapa actual es claro: PedidosYa y Rappi dominan ampliamente el negocio en la Argentina. Ambos cuentan con redes consolidadas de comercios, repartidores y usuarios, programas de fidelización, acuerdos con grandes cadenas y una fuerte capacidad de inversión en promociones.
En paralelo, Mercado Libre intenta posicionarse con una oferta propia integrada a su ecosistema de pagos y logística. La plataforma avanzó en varias ciudades con propuestas para comercios gastronómicos y minoristas, pero su penetración todavía luce acotada frente a los dos grandes jugadores del rubro. Por ahora, es una apuesta estratégica en construcción más que un competidor de peso en volumen.
Desde la salida de Uber Eats, el delivery dejó de ser un recurso ocasional y pasó a formar parte del consumo cotidiano. El ecosistema se profesionalizó: comercios, repartidores y usuarios operan hoy con mayor previsibilidad, frecuencia y volumen. El mercado ya no es fragmentado, sino dominado por plataformas con gran escala, y el negocio se expandió más allá de la comida, con un crecimiento fuerte en envíos de supermercados, farmacias y retail de cercanía.

