México y Canadá prevén tener reuniones interparlamentarias de cara a la revisión del T-MEC, conforme se planeó ayer en el encuentro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado con legisladores canadienses.
Alejandro Murat, presidente de dicha comisión, informó –en entrevista– que sería un grupo “compacto de ambas partes y con una agenda específica”.
Afirmó que sería una comisión interparlamentaria similar a la que se tiene con la Unión Europea.
Aunque aún deberá ser sometida a aprobación de la Junta de Coordinación Política, se perfiló que sean las embajadas las que definan fechas y coordinen los trabajos.
Durante la reunión de pares, refrendaron el compromiso de Canadá para mantener el tratado, aunque para el gobierno actual de Estados Unidos parezca irrelevante.
El senador Michael L. McDonald se pronunció porque exista una conversación “racional”, pues finalmente primeros ministros o presidentes “van y vienen”, pero debe pensarse a largo plazo.
“El Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC) es una enorme oportunidad, y cuando una puerta se cierra, otra se abre, y ese debería ser nuestro enfoque, con cabezas frías y decisiones de negocios inteligentes que van a dar buenos resultados. Es importante que nuestra comunidad de empresarios esté involucrada en asesorar a nuestros gobiernos”.
Destacó que aunque obviamente la relación trilateral es más fuerte que la bilateral, tampoco hay que concentrarse sólo en Estados Unidos. “Tendemos a enfocarnos mucho en Estados Unidos, pero creo que con un esfuerzo en nuestros dos países podríamos encontrar oportunidades nicho, que en el pasado no hemos identificado. Deberíamos estar abiertos y transparentes”.
Chris Lewis, miembro del Parlamento, afirmó que se enfrentan “cambios tectónicos”, pero se debe “aprovechar la oportunidad para asegurarnos que nuestros dos países sí se beneficien”.
A Murat se le preguntó por los dichos del presidente Donald Trump de que el tratado es irrelevante. “Estamos ocupados en el tramo de control que nos toca, y ese tramo es tener conversaciones con nuestras contrapartes para acercar las posiciones donde haya inquietudes”.
El panista Ricardo Anaya también se pronunció por el tema, y pidió al gobierno mexicano no ponerse obstáculos que lleven a que el tratado no se revise, pues para la economía es “de vida o muerte”.


